jueves, 22 de mayo de 2008

Los indios no tomaban leche

Los indios no tomaban leche

Silvia Álvarez
silvialvarezb@yahoo.com.mx
Cuenta la historia que cuando los españoles entregaron las primeras vacas lecheras a los indios, estos, en lugar de ordeñarlas, las mataban y consumían su carne. Nunca se ha puesto en tela de juicio la salud de los indígenas que basaban mayormente su alimentación en el maíz y los frutos de la tierra.
Actualmente existe una epidemia de “lechitis” en medios de comunicación, sin embargo algo tan básico como pensar que la leche de las vacas fue producida naturalmente para los becerros normalmente no pasa por nuestra cabeza. Mas allá de las implicaciones de salud que un doctor podría explicar mejor que yo, es importante también señalar que la vida de una vaca lechera no es mucho mejor que la de su colega de engorda, y quizás es peor.
Ese mito de que las vacas lecheras son atendidas por chefs y viven pastando en verdes praderas solo lo creen quienes idearon el anuncio para causar mayor impacto, la realidad es completamente diferente, en nuestro país sobre todo, este tipo de ganado se encuentra hacinado en corrales no muy cómodos e higiénicos que digamos, la alimentación rara vez es la correcta y lo que es peor, es obligada contra su naturaleza a estar gestando una y otra vez para que siga produciendo mas litros de leche en una ordeña interminable (al ser mujer yo misma, puedo imaginar el infierno que ellas viven durante los años de su miserable existencia). La comparativamente hablando, piadosa ordeña manual, dio paso a la mecánica que realiza su procedimiento robótico hasta 2 o 3 veces al día sin importar que dentro del blancuzco líquido también vayan cantidades variables de sangre por la irritación lógica causada a las ubres de la vaca. Se habla de una cifra promedio de 4,000 litros anuales por animal al año… y aún se busca como exprimirlas mas.
Dotadas con una buena cantidad de hormonas, antibióticos, pomadas y tranquilizantes estos pacíficos animales ven además partir en cuanto nace a los becerros que en casi todas las ocasiones son sacrificados para el consumo de su carne.
Para quienes lo ignoran, al igual que las mujeres, las vacas tampoco dan leche todo el tiempo, es por ello que sus continuos embarazos son una respuesta a las necesidades inventadas del ser humano. Imagine usted a una mujer dándole pecho a un mapache… quizás es así de correcta la comparación, si lo duda, entonces contésteme ¿tiene entonces la misma necesidad nutricional que un becerro? Quizás el toro de la granja vecina sea su padre entonces.
Quizás la esperanza sea volver a la alimentación de los indígenas, que basaban su notoria salud en mas granos que carne y sobre todo, no consumían la leche que siempre debió seguir siendo para los becerros.

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